Paul Gramajo López (1986)

Qué feo es trabajar

 

Qué feo es trabajar feo feo así gris así como escribir en un teclado que no escribe y no sale nada y no está enchufado y suena Reik y parece que llueve o al menos llueve en alguna parte de mi memoria y los balances me miran y están esperando en la parada del colectivo ahí aburridos durmiéndose y se van a donde están los otros balances a dormir en algún bibliorato en un estante viejo y lejano donde un empleado con anteojos consultará alguna vez pero después lo archivará ahí junto a las arañas y la oscuridad y las sombras pobres los balances me dan pena los balances porque su destino es cierto y es el único a veces se pierden y no los encuentra nadie y hay que terminar haciendo una copia y dónde fue el balance original tal vez se voló por una ventana y el viento y las ganas de libertad lo llevaron a otro lugar donde solo hay viento cielo nubes pájaros que sonríen de verlo volar junto con ellos y ya no recuerda el balance de qué era balance y sólo sabe que es parte del viento.




Ciudad difícil

 

Qué ciudad difícil dice alguien en un grupo de wasap qué ciudad difícil Tucumán calor insoportable olor cloacal cortes de luz constantes cortes de agua colectivos por las nubes y los uber que no son legales y hay que subir en el asiento de adelante y mirar de reojo que el tipo no tenga cara de turbina o pensar en abrazar al uber moto en el medio del calor con transpiración pero llega más rápido y más barato así que pienso que merecés mi abrazo don uber moto pero y si llueve y se inunda todo ojo con pasar por el puente de la 24 cerrá las ventanas se rompió el caño de nuevo sin agua qué ciudad imposible qué ciudad verga pienso y camino y mis pasos repercuten en la coraza gris de la Rondeau y es diferente Barrio Sur de noche y tengo hambre y creo que las milanesas de Tucumán me están haciendo como el orto le digo a ella que dicen que los cortes van a seguir treinta días quiero ir a vivir al sur me dice la verdad a veces el calor derrite las líneas de mis neuronas y ya son difusas y se mezclan con las gotas de transpiración y no sé si es lluvia decían que iba a llover pero nada che antes estaba el hombre del clima que veía mi abuela en la tele don Jorge Cruz era lo único que le interesaba del noticiero y me decía que le avise cuando sean las diez menos cinco para verlo y ahora sólo tenemos que mover los deditos para enterarnos que va a llover cuando no es verdad es decir con la misma certeza que Jorge Cruz y me pregunto si seguirá vivo ese hombre que tenía la camisa que le ajustaba mucho en el cuello y parecía que se ahogaba como ahogan las cuentas y los precios y el calor como puede ahogar el calor y como uno se ahoga en esta ciudad imposible como Jorge Cruz.

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